Oscar Hahn

Arte de morir

 

Arte de morir

 

 

 

 

LA MUERTE ESTÁ SENTADA A LOS PIES DE MI CAMA

 

Mi cama está deshecha: sábanas en el suelo

y frazadas dispuestas a levantar el vuelo.

La muerte dice ahora que me va a hacer la cama.

Le suplico que no, que la deje deshecha.

Ella insiste y replica que esta noche es la fecha.

Se acomoda y agrega que esta noche me ama.

Le contesto que cómo voy a ponerle cuernos

a la vida. Contesta que me vaya al infierno.

La muerte está sentada a los pies de mi cama.

Esta muerte empeñosa se calentó conmigo

y quisiera dejarme más chupado que un higo.

Yo trato de espantarla con una enorme rama.

Ahora dice que quiere acostarse a mi lado

sólo para dormir, que no tenga cuidado.

Por respeto me callo que sé su mala fama.

La muerte está sentada a los pies de mi cama.

 

 

 

 

GLADIOLOS JUNTO AL MAR

 

Gladiolos rojos de sangrantes plumas

lenguas del campo llamas olorosas:

de las olas azules amorosas

cartas os llegan: pálidas espumas

 

Flotan sobre las alas de las brumas

epístolas de polen numerosas

donde a las aguas piden por esposas

gladiolos rojos de sangrantes plumas

 

Movidas son las olas por el viento

y el pie de los gladiolos van besando

al son de un suave y blando movimiento

 

Y en cada dulce flor de sangre inerte

la muerte va con piel de sal entrando

y entrando van las flores en la muerte

 

 

 

 

CAFICHE DE LA MUERTE

 

Como carne de cóndores hirvientes

o de tordos quemados como cresta

del rojo al negro se cambió la fiesta

y en silencio se fueron los clientes

Se nos vació no más todo el prostíbulo

se vaciaron las camas y los bares

y todas las que estábamos de a pares

sollozamos de a una en el vestíbulo

Por el pasillo viene la señora

siempre tan maternal siempre a la hora

con su taza de té y un trago fuerte

Para qué te moriste desgraciado

Mira mi pobre cuarto desolado

tipo traidor: cafiche de la muerte

 

 

 

 

LA MUERTE TIENE UN DIENTE DE ORO

 

La muerte no tiene dientes: se ríe con la encía pelada.

Y cuando muere un rico, la muerte tiene un diente de oro.

Y cuando muere un pobre, no tiene ningún diente

o le crece un diente picado. ¿Cachái ganso?

 

La muerte tiene la boca

llena de muelas tristes, de colmillos cariados,

llena de jugo gástrico en lugar de saliva.

 

Yo tuteo a la muerte.

“Hola, Flaca, le digo. ¿Cómo estái?”

Porque todavía soy un diente de leche.

 

 

 

 

TRATADO DE SORTILEGIOS

 

En el jardín había unas magnolias curiosísimas, oye,

unas rosas re-raras, oh,

y había un tremendo olor a incesto, a violetas macho,

y un semen volando de picaflor en picaflor.

Entonces entraron las niñas en el jardín,

llenas de lluvia, de cucarachas blancas,

y la mayonesa se cortó en la cocina

y sus muñecas empezaron a menstruar.

Te pillamos in fraganti limpiándote el polen

de la enagua, el néctar de los senos, ¿ves tú?

Alguien viene en puntas de pie, un rumor de pájaros

pisoteados, un esqueleto naciendo entre organzas,

alguien se acercaba en medio de burlas y fresas

y sus cabellos ondearon en el charco

llenos de canas verdes.

Dime, muerta de risa, a dónde llevas

ese panal de abejas libidinosas.

Y los claveles comenzaron a madurar brilloso

y las gardenias a eyacular coquetamente, muérete,

con sus durezas y blanduras y patas

y sangre amarilla, aj!

No se pare, no se siente, no hable

con la boca llena

de sangre:

que la sangre sueña con dalias

y las dalias empiezan a sangrar

y las palomas abortan cuervos

y claveles encinta

y unas magnolias curiosísimas, oye,

unas rosas re-raras, oh.

 

 

 

 

VISIÓN DE HIROSHIMA

 

Arrojó sobre la triple ciudad un proyectil
único, cargado con la potencia del universo.
Mamsala Purva
Texto sánscrito milenario

 

Ojo con el ojo numeroso de la bomba

que se desata bajo el hongo vivo.

Con el fulgor del hombre no vidente, ojo y ojo.

 

Los ancianos huían decapitados por el fuego,

encallaban los ángeles en cuernos sulfúricos

decapitados por el fuego,

se varaban las vírgenes de aureola radiactiva

decapitadas por el fuego.

Todos los niños emigraban decapitados por el cielo.

No el ojo manco, no la piel tullida, no sangre

sobre la calle derretida vimos:

los amantes sorprendidos en la cópula,

petrificados por el magnesium del infierno,

los amantes inmóviles en la vía pública,

y la mujer de Lot

convertida en columna de uranio.

 

El hospital caliente se va por los desagües,

se va por las letrinas tu corazón helado,

se van a gatas por debajo de las camas,

se van a gatas verdes e incendiadas

que maúllan cenizas.

La vibración de las aguas hace blanquear al cuervo

y ya no puedes olvidar esa piel adherida a los muros

porque derrumbamiento beberás, leche en escombros.

Vimos las cúpulas fosforecer, los ríos

anaranjados pastar, los puentes preñados

parir en medio del silencio.

El color estridente desgarraba

el corazón de sus propios objetos:

el rojo sangre, el rosado leucemia,

el lacre llaga, enloquecidos por la fisión.

 

El aceite nos arrancaba los dedos de los pies,

las sillas golpeaban las ventanas

flotando en marejadas de ojos,

los edificios licuados se veían chorrear

por troncos de árboles sin cabeza,

y entre las vías lácteas y las cáscaras,

soles o cerdos luminosos

chapotear en las charcas celestes.

 

Por los peldaños radiactivos suben los pasos,

suben los peces quebrados por el aire fúnebre.

¿Y qué haremos con tanta ceniza?

 

 

De Arte de morir (1977)

 

 

 

 

Óscar Hahn (Chile, 1938). Poeta, ensayista, crítico literario. Es Doctor en Filosofía por la Universidad de Maryland. Entre 1971 y 1972 fue miembro del Taller de Escritores de la Universidad de Iowa. Después fue docente de esa misma universidad por más de tres décadas. Actualmente es Profesor Emérito. Entre sus poemarios figuran: Esta rosa negra, Arte de morir, Mal de amor, Versos robados, Apariciones profanas, En un abrir y cerrar de ojos, Pena de vida, La primera oscuridad, Los espejos comunicantes y Reencarnación de los carniceros. De los múltiples reconocimientos a su obra destacan: Premio Casa de América (España, 2006), Premio José Lezama Lima (Cuba, 2008), Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda (Chile, 2011), Premio Nacional de Literatura (Chile, 2012) y Premio Loewe de Poesía (España, 2014). Diversas ediciones de sus libros están traducidas al inglés, griego, alemán, italiano, francés y rumano. Es considerado una de las voces más importantes de la poesía Hispanoamericana.

 

Written by Mario Meléndez

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