Teresa Calderón

Código de aguas

 

Código de aguas

 

 

 

 

 

MUJERES DEL MUNDO: UNÍOS

 

Arriba mujeres del mundo

la buena niña

y la niña buena para el leseo

las hermanitas de los pobres y amiguitas de los ricos

la galla chora y la mosca muerta

la galla hueca y la medio pollo

la cabra lesa y la cabra chica metida a grande

canchera la cabra

y la que volvió al redil

 

la que se echa una canita al aire

la que cayó en cana o al litro

y la caída del catre

las penélopes mata haris y juanas de arco

la que tiene las hechas y las sospechas

la que se mete a monja

o en camisa de once varas

 

la mina loca la mina rica

pedazo de mina

la que no tenga ni perro que le ladre

y la que «tenga un bacán que la acamale».

 

Arriba mujeres del mundo

la comadre que saca los choros del canasto

los pies del plato

y las castañas con la mano del gato

las damas de blanco azul y rojo

las de morado

las damas juanas y damiselas

todas las damas y las nunca tanto

 

la liviana de cascos y la pesada de sangre

la tonta que se pasó de viva y la tonta morales

la que se hace la tonta si le conviene

la que no sabe nada de nada

y ésa que se las sabe por libro.

 

La madre del año arriba,

madre hay una sola

y las que se salieron de madre

 

Arriba mujeres del mundo:

la cabra que canta pidiendo limosna

la que como le cantan baila

y la que no cantó ni en la parrilla.

 

 

 

 

LA VAGABUNDA

 

Yo soy

la Vagabunda

Entré sola en la muerte

seguida por la sombra de la muerte

preñada de sombra por la muerte

La abandonaron en la antesala

todos los hijos que nunca tuvo

No me siguieron a parte alguna

los amantes que no tuvieron tiempo

de conocerme mejor

porque se les hacía tarde

y había que seguir buscando

Yo soy

la vagabunda

Soy mi propio odio recolector

haciendo trampas

La memoria no tiene que enseñarme

Estoy siempre al servicio de mi único deseo

No partieron conmigo

los juegos de mi infancia

ni me siguieron los sueños

ni el futuro prometido

en las líneas cruzadas de mis manos

Sombría como yo

Feroz como el hambre

Triste como ella sola

Humillada como nunca nadie

Fatal como un astro que se extingue

Ella

la Vagabunda

seguida de cerca por la muerte

pura sombra en la muerte

entró sola en su casa

Sólo la tierra le abrió su vientre

No me esperaban los deudos subterráneos

no calentaban mi tumba trozos de parientes

ni había familia por ahí diseminada

Con sus ojos de pájaro cerrados

bendiciendo a la vida

Yo, la Vagabunda

agradecida y feliz por el milagro:

ése de morirse de una vez por todas

y para siempre

 

 

 

 

CÓDIGO DE AGUAS

 

La lluvia

se dedicó a llover

desconsolada.

Trajo un canto perdido

y acunado en subterráneos.

Vino hiriendo

las tejas de los años

las rodillas de un niño

con ojos fijos

llegó a beber la conciencia.

Después formará túneles

crecerá por encima del ladrillo

y el agua

se esconderá en la tierra

con los muertos.

 

 

 

 

POETAS

 

¿El poeta nace o se hace?

Desafío de la página en blanco

o de la mente en blanco del poeta

Cada poeta como un blanco

de la artillería de los otros poetas

Entre poetas no nos vendamos pailas de cobre.

 

Un poeta es un poeta

poeta de tiempo completo peso completo

poeta medio gallo pesado

Poeta virgen que le copia a todos

Pendenciero belicoso curagüilla bacán tollero

fullero hombre mujer de la calle la ciudad la academia

Poetas que no están ni ahí con nadie

porque nadie está ni ahí con ellos.

 

Un tipo que se las cree todas

que la poesía es una isla y hay que llegar como sea

a aletazo limpio aplica la eutanasia

En su opinión casi todos los poetas son malenas

no tienen nada que decir

El poeta es un dios cuando sueña

y un mendigo cuando piensa

cómo liquidarle la reputación a otro poeta.

 

Algo así como que un poeta es un poeta

y dos son multitud.

 

Confieso: Yo antes era un pecador

también escribía poesía

Pero el Señor se apiadó de mí

me iluminó y dejé de escribir.

 

 

 

 

Teresa Calderón nació en La Serena el 30 de marzo de 1955. Se tituló como profesora de Castellano en la Pontificia Universidad Católica de Chile en 1981, donde también realizó estudios de Licenciatura en Estética. Poeta, cuentista y novelista, autora de textos escolares dirige talleres de creación literaria desde los años 80 hasta la actualidad. Ha dictado clases en Universidad Católica, Universidad de Chile, Andrés Bello, Miguel de Cervantes, Arcos y Uniacc.

Parte de su obra ha sido traducida al inglés, francés, sueco, italiano, alemán y portugués, y ha sido compilada en más de 30 antologías. Entre sus publicaciones de poesía destacan: Causas perdidas (1984); Género femenino (1989); Imágenes rotas (1995); Aplausos para la memoria (1999); El poeta y otras maravillas (2000); Obra Poética (2003); y Elefante (2008). Es coautora con Lila Calderón y Thomas Harris de la antología Veinticinco años de poesía Chilena: 1970-1995, (Ed. Fondo de Cultura Económica, 1996).Coautora también de las 3 tomos antológicos de Poesía Chliena de la generación de 60 del 80 y del 97 publicadas por Editorial Catalonia.

Ha obtenido, entre otros, los siguientes premios: Primer Premio Concurso de Poesía El Mercurio (1988); Primer Lugar Concurso Poesía Ministerio de Educación (1989); Premio Pablo Neruda (1992). Recibió la Condecoración Ricardo Palma en Lima (2000) en la Universidad del mismo nombre, junto a seis poetas latinoamericanos de destacada trayectoria. En el año 2007 recibió el Premio Elena Caffarena otorgado por SERNAM a la escritora-artista destacada del año; Premio Altazor por Elefante (2009); Premio Consejo Nacional del Libro y la Lectura (2004); mejor novela editada: Amiga Mía. En octubre de 1989 participó en Estocolmo, Suecia, en el Festival Internacional de Poesía: La reconstrucción del tiempo, organizado por el poeta Sergio Badilla y la escritora sueca Sun Axelsson, actividad que convocó a algunos de los poetas chilenos más connotados de los años 80. Ha sido invitada a Congresos Literarios y Ferias del libro en Chile, Argentina, España, Suecia, México, Estados Unidos, Colombia, Uruguay, Perú, Bolivia, Cuba, Alemania y Ecuador.

Written by Mario Meléndez

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