Osvaldo Sauma

En las orillas del silencio

 

En las orillas del silencio

 

 

 

 

TARJETA POSTAL

 

sospecho de los obeliscos

implantados en el frontispicio

de las iglesias romanas

 

mala señal para las gaviotas

que perdieron su mar

entre las ruinas

y el esplendor de los Etruscos

 

pero yo vine aquí

para amar a una mujer

no caminé los caminos

que conducen a Roma

para fijarme en nimiedades

 

vine porque sus besos

me protegen del mal de ojo

y redimen con fuego mis cenizas

 

 

 

 

TERAPIA

 

un hombre hace trillo

sobre el mosaico

 

cautivo de sí mismo

va de un lado al otro

de la buhardilla

 

un hombre

está a punto de sucumbir

 

y su necio deambular

lo sostiene en vilo

 

terapia de los locos

o los desvelados del reino

en su afán

de evitar el descalabro

en ese ir y venir

rumiando

el propio escozor de su amargura

 

 

 

 

EN LAS ORILLAS DEL SILENCIO

 

que no vengan esta noche

los tigres de Borges

a cantar canciones de Li-Po

 

que no se le ocurra al pequeño dios

bajar en paracaídas desde su pedestal

ni venga Pessoa y sus heterónimos

a recordarme

todos los que habitan dentro de mi pellejo

 

y no me visite el hermano poeta boxeador

que nos legó su Insurrección Solitaria

ni acuda tampoco

el que nació cuando Dios estuvo enfermo

 

déjenme estar aquí

sobre esta superficie de mendigo

escuchando de la nada

promesas de extensas llanuras sin sombra

en donde no hay nadie que atestigüe

sobre el Paraíso perdido de los hombres

 

esta noche no quiero escuchar

señales desde el asombro

he puesto aldabas

al viento sensitivo de las voces

he cerrado la ventana

a las estrellas distantes

 

esta noche quiero estar

sin palabras de otros

sin palabras mías

ajeno a toda preocupación

 

como cuando escuchaba las olas

inventar sus espumas

y no tenía verbo ni adjetivo ni sustantivo

para nombrar esa música marina

 

 

 

 

EFECTOS COLATERALES

 

la luna se alza

como un ícono

cargado de presagios

 

afuera los seres humanos

se matan en las carreteras

o en los bares

o en las calles asiduas

al tropiezo de sus obsesiones

 

otros se protegen de la soledad

bailan la danza de las diversiones

se revuelcan en las camas

para olvidarse de sí mismos

en el cuerpo del otro

o se suicidan bajo la claridad

de los altos puentes del vacío

 

sólo los solitarios se ensimisman

en el sinsentido de los días venideros

los rayos lunares

no alteran sus marejadas internas

 

en medio de las musas extintas

hayan consuelo

a pesar de que no exista salida

a pesar de los baños de la luna llena

en su ir y venir sobre el flujo marino

entre las aguas interiores de las mujeres

o al fondo de esa nostalgia de lobos

que los hombres llevan consigo

 

los solitarios viven

del rumor de sus silencios

y beben / a solas brindan

con la luna y su propia sombra

emulando a Li-tai-Po

en los eternos rituales del desamparo

 

 

 

 

NOTICIAS ANTIGUAS

 

acalla tus visiones

hermano Carlos

lo peor acaeció ayer

 

nos engañaron

Dios no hiere

por mano de mujer

ni elige pueblos

ni hay religión

que lo contenga

 

las voces del cielo

no propiciaron la infamia

ni mal aconsejaron

a Dalila o a Judith

 

Esaú

era la energía incesante

corriendo jubilosa tras

la ciega emotividad de la vida

 

ni las lentejas de la discordia

ni la madre alcahueta y mezquina

ni el pelambre de la bestia

van a trepanarle las alas

a estas oscuras señales

 

Agar

Sigue abandonada en el desierto

Ismael

cultiva la flor del rencor

sobre la arena fértil de su pueblo

y la avaricia

como ayer

prosigue adorando el oro del becerro

 

 

 

 

EQUIDAD

 

que nadie se vaya impune de esta fiesta

ni escape nadie por la puerta trasera

como si no fuese artífice de su negligencia

y no olvide la cuota de horror que se merece

ni diga

no sabía/ yo pensaba/ tengo el alma noble

 

que nadie huya

de esta fiesta de los taladros

con licencia de ángel obeso

que prohíban la venta de bulas papales

 

que nadie abandone el barco

como las ratas

ni cave túneles como los topos

 

que no se salve nadie si no nos salvamos todos

 

 

 

 

LATITUD CERO                         

 

Aquel que no ama las nubes
que no vaya al Ecuador
Henri Michaux

 

justo en la mitad del mundo

las nubes

perros del aire

viajan directamente al sur

 

nubes que Michaux amó

como se suele amar a los lobos

esos pastores fieles de las montañas

 

en medio de la cintura del planeta

en el punto cero cerocero

donde convergen el yin y el yang

 

hay un hombre dividido

entre una línea imaginaria

y los rayos perpendiculares

que deja caer el sol

 

aquí

sobre estas cimas

donde la razón trazó sus coordenadas

y orientó el desasosiego de su miedo

 

aquí en el Ecuador

fervoroso

cantándole al ombligo de la Tierra

 

 

 

 

 

Osvaldo Sauma (Costa Rica). Poeta. Profesor del Taller de Expresión Literaria en el Conservatorio Castella, San José, Costa Rica desde 1981 a 2010. Ha publicado los libros: Las huellas del desencanto (Editorial Andrómeda, 1983), Retrato en familia (EDUCA, 1985, Premio Latinoamericano EDUCA), Asabis (Editorial y Litografía El Quijote S.A., 1993), Madre nuestra fértil tierra (Ministerio de Cultura de Costa Rica, 1997), Bitácora del iluso (Ediciones Perro Azul, 2000), El libro del adiós (Ediciones Perro Azul, 2006), Bitácora del iluso / Chronicle of the decived (Ediciones Perro Azul, 2009, traducción: Ricardo Ulloa). En el 2013 obtuvo el Premio Nacional de Poesía Aquileo J. Echeverría con el libro antológico, La canción del oficio. Poesía reunida (2012-1983) y poemas inéditos (Editorial Germinal, 2013).
En Bogotá, Colombia publica: Poesía reunida (Común Presencia Editores, 2013), en Milano, Italia: Utopia del solitario (Rayuela Edizioni, 2014. Traducción: Zingonia Zingone), en Sevilla, España: Terapia de locos. Antología poética (Ediciones de la Isla de Siltolá, 2017), en Tolima, Colombia: Doble fondo XIV. Antología poética en coautoría con Manuel Pachón (2018, Biblioteca Libanense de Cultura).
Su obra ha sido traducida al inglés, al italiano, al francés, al portugués, al árabe y al hindi.
Ha participado a numerosos festivales internacionales de poesía.

 

Written by Mario Meléndez

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